Código Ético

Los socios proporcionarán cobijo, alimento y ejercicio a todos los perros que estén bajo su cuidado y les prestarán atención veterinaria cuando sea preciso.

 

La cría y el desarrollo de las razas caninas deben basarse en objetivos a largo plazo y principios sólidos para no criar perros enfermos, con mal temperamento o que carezcan de aptitudes para el trabajo.

 

El objetivo de la cría es el de preservar y, preferentemente, extender la diversidad genética (poligenética) de la raza.

 

Sólo se utilizarán para la cría los perros que tengan buena salud. Al seleccionar un perro para la cría, le corresponde a cada criador determinar si éste es mental y físicamente apto para la reproducción.

 

Un criador debe asegurarse que los animales con los cuales quiere criar tengan un temperamento estable y se encuentren en buena salud física.

 

Se evitará la cría intensiva o sobreexplotación de los ejemplares seleccionados para la cría, en particular de las hembras.

 

Los socios propietarios de sementales deben asegurarse que las hembras que les traen para montar tienen la edad adecuada, pedigrí FCI o de entidad reconocida por la FCI, y las condiciones de salud, mentales y físicas adecuadas.

 

Mientras un cachorro esté en manos de un criador, éste debe asegurar que el cachorro se desarrolle en un ambiente mental y físicamente beneficioso para garantizarle una socialización adecuada.

 

Los socios criadores deberán ayudar a los nuevos propietarios informándoles sobre los cuidados específicos que requiere la raza.

 

NOTA: Para la elaboración de este código de ética se han tenido en cuenta códigos de ética de otros clubes de razas. Pero principalmente el articulo 12 del Reglamento de la FCI que establece el código ético para la cría en el mundo FCI. Siguiendo las recomendaciones de la RSCE recomendamos criar sólo con ejemplares testados.